Finca Noble Esperanza cultiva café desde 1844 en las montañas de Alajuela. Hoy, bajo el liderazgo de Francisco Echandi, la finca combina más de un siglo de historia con una visión decidida de agricultura regenerativa.
El café crece bajo un dosel diverso de guayabo, plátano, poró y aguacate, especies que ayudan a enriquecer el suelo, capturar carbono y proteger el equilibrio natural de la finca.
La visión de Francisco también se extiende más allá de sus propios cafetales: ha participado en el desarrollo de herramientas de financiamiento para ayudar a otros productores a adoptar prácticas regenerativas. En cada cosecha, Noble Esperanza une calidad, resiliencia y cuidado de la tierra.